Info Open Data

Todo lo necesario para entender Aragón Open Data

Open Data




Qué es Open Data



Open Data es una iniciativa a nivel global que persigue que los datos y la información, especialmente la que poseen las administraciones públicas, estén disponibles para el conjunto de los ciudadanos. La publicación de la información se realiza además de forma abierta y reutilizable, de forma que tanto ciudadanos como empresas puedan utilizarla para su consulta, para enriquecerla con nuevos datos o para generar aplicaciones y servicios con ella.

Tras la filosofía de Datos Abiertos se encuentra también la necesidad de dotar de mayor transparencia al conjunto de las Administraciones Públicas y por eso esta iniciativa está ligada a las políticas de Gobierno Abierto. De esta manera, la publicación de los datos que poseen las Administraciones en formatos abiertos es la mejor forma de generar confianza en las instituciones, gracias tanto a la transparencia que esto aporta al sistema, como a la exposición pública del trabajo en el que se invierten los recursos públicos.

La filosofía de trabajo Open Data se está convirtiendo en una realidad de forma acelerada. Aunque los principios sobre los que se asienta no son novedosos, el desarrollo de la informática y las TIC ha permitido la explosión de los datos gracias a la reducción de costes y de tiempos en su publicación y sociabilización, por eso la apertura de datos está alcanzando tal atención e importancia en estos momentos.

 

Reutilización de la información del sector público



La reutilización de la información es un objetivo fundamental de las políticas de Open Data. La información del sector público constituye una materia prima importante para diversos productos y servicios de contenidos digitales. Por sus funciones, la administración pública posee datos de numerosos sectores productivos y temáticas, así se recopilan informaciones educativas, económicas, medio ambientales, turísticas, etc. que poseen un indudable interés más allá de su propio uso administrativo. Por ello, la apertura de los datos del sector público aporta valor a la información por los sucesivos usos que se le puede dar. Estas razones suponen que la información es un nuevo motor de desarrollo económico y social y su reutilización es un paso más en la implantación de la sociedad de la información y del conocimiento.

Además, la igualdad en el acceso a la información y la posibilidad de la reutilización hacen que esta se constituya como el elemento que impide el falseamiento de la competencia. Por eso, la mera posibilidad de acceder a la reutilización consigue mejorar la eficiencia en los mercados de información, lo que permite a los consumidores gozar de servicios más justos.

La reutilización de los datos, además de como una oportunidad económica para las empresas que explotan la información, se convierte también en palanca para otras mejoras sociales. Se podría hablar así, por ejemplo, del periodismo de datos, que estructura sus historias alrededor de los datos; de la posibilidad de desarrollar nuevas herramientas para acceder al conocimiento, que democratizan la información entre todos los ciudadanos; o de las nuevas técnicas de visualización de datos, que permiten hacer más clara y comprensible la información que se ofrece.

Se puede encontrar documentación adicional sobre reutilización de la información del sector público en algunos informes y estudios ya publicados como "Reutilización de información pública y privada en España: Avance de situación para agentes públicos y privados. Una oportunidad para los negocios y el empleo." o "Estudio de caracterización del sector infomediario 2012"

 

Buenas prácticas



Dentro del mundo de Internet, el World Wide Web Consortium (W3C) es el organismo que se encarga de velar por el desarrollo de estándares abiertos, libres e interoperables que aseguren el crecimiento de la Web a largo plazo. Esta organización ha realizado una guía de publicación con pautas sobre cómo han de publicar datos los gobiernos. Estas pautas para la publicación de los datos, tanto técnicas como de planificación, han sido seguidas para la elaboración del catálogo de Aragón Open Data. Igualmente existen otras iniciativas generadoras de manuales de buenas prácticas o de concienciación alrededor de los datos abiertos como las aportadas por ejemplo por la Sunlight Foundation o por la Open Knowledge Foundation.

Además, dentro del ámbito estatal, la “Comunidad Open Data – RISP España” está trabajando en la sensibilización hacia las políticas de Open Data y ha generado algunos documentos de interés. Entre ellos destaca el Decálogo Open Data, que es un resumen de buenas prácticas a la hora de afrontar políticas Open Data y que a continuación se transcribe:

Infografía sobre buenas prácticas
Buenas prácticas para la publicación de datos abiertos:

0. Armonización entre administraciones.
Todos los puntos del decálogo se basan en la premisa de que debe existir una armonización entre todas las Administraciones. Todas las iniciativas Open Data deben compartir los mismos principios y definiciones que se listan en el decálogo. Este punto 0 es básico para la interoperabilidad y aprovechamiento eficiente de las sinergias llevadas a cabo por todos los actores Open Data – RISP.

1. Publicar datos en formatos abiertos y estándares.
Cualquier iniciativa Open Data debería publicar sus conjuntos de datos en formatos abiertos (no-propietarios) y que sean adecuados para permitir la reutilización de los mismos por parte del colectivo reutilizador destinatario.

2. Usar esquemas y vocabularios consensuados
Además de los formatos abiertos y estándar, la estructura de los datos debería seguir un convenio o unos esquemas definidos, si existieran. Si se crean vocabularios o esquemas de representación de la información específicos, éstos se deberían exponer públicamente para que el colectivo reutilizador pueda interpretar correctamente la información.

3. Inventario en un catálogo de datos estructurado.
Cualquier iniciativa Open Data debe tener un punto de consulta donde se incluya un inventario con información descriptiva y técnica sobre los conjuntos de datos que se exponen. Los metadatos que informan sobre cada conjunto de datos deberían seguir una estructura común y estándar. Asimismo, se deberían compartir las taxonomías de temáticas u otras necesarias -p.e., toponimia- para clasificar los conjuntos de datos dentro de los catálogos.

4. Datos accesibles desde direcciones web persistentes y amigables.
Tanto las fichas de los conjuntos de datos, como la distribución de la propia información (volcado en un archivo, API de consulta, RSS, etc.) deberían de estar accesibles desde URLs (direcciones web) que persistan en el tiempo y así evitar que se pierdan las referencias en el futuro. Además deben seguir una estructura homogénea y bien definida, con información legible para que los reutilizadores conozcan o “intuyan” el contenido referido por dichas direcciones web.

5. Exponer un mínimo conjunto de datos relativos al nivel de competencias del organismo y su estrategia de exposición de datos.
Cada Administración que impulse una iniciativa Open Data debería crear una hoja de ruta donde especifique la estrategia de exposición de los conjuntos de datos y sus prioridades. Inicialmente, debería publicar los conjuntos de mayor interés según las competencias del propio organismo.

6. Compromiso de servicio, actualización y calidad del dato, manteniendo un canal eficiente de comunicación reutilizador AAPP.
La Administración debe mantener un mínimo de calidad y servicio en su iniciativa Open Data, manteniendo lo expuesto en la estrategia de publicación y comprometiéndose con su colectivo reutilizador. Debe establecer un canal eficiente de comunicación que permita la interacción bidireccional organismo público – reutilizadores.

7. Monitorizar y evaluar el uso y servicio mediante métricas.
La Administración debe crear métricas y evaluar sus indicadores de uso y servicio de la iniciativa Open Data. De esta forma puede monitorizar el funcionamiento y uso, y así analizar si se está cumpliendo el compromiso con la comunidad de reutilizadores y cuales son las potenciales carencias del sistema o de la estrategia.

8. Datos bajo condiciones de uso no restrictivas y comunes.
Las condiciones de uso deberían ser lo menos restrictivas posible y permitir la reutilización libre, incluso para fines comerciales. Se recomienda la creación y uso de licencias tipo, autodocumentadas y que sean comunes entre distintas administraciones.

9. Evangelizar y educar en el uso de datos.
Es necesario educar en el uso de los datos, tanto a los colectivos de reutilización específicos (sector TIC, periodismo, investigación, etc.) como a la sociedad en general y así fomentar el conocimiento y la inquietud por procesar información de una forma autónoma. Evitar el “disgusto” por los datos.

10. Recopilar aplicaciones, herramientas y manuales para motivar y facilitar la reutilización.
Cualquier iniciativa Open Data debería recopilar ejemplos de uso y herramientas que faciliten y motiven la reutilización de los datos que se publican.

 

Marco legal existente



La normativa en la que se asientan las prácticas de apertura de datos empieza a ser amplia tanto a nivel nacional como internacional. Como texto de mayor importancia se puede reseñar que la introducción de la iniciativa Open Data en el contexto europeo aparece mediante la Directiva 2003/98/CE relativa a la reutilización de la información del sector público modificada por el Consejo de la Unión Europea el 15 de abril de 2013.

Igualmente, a nivel europeo, tanto la Declaración Ministerial de Malmö, como la Declaración Ministerial de Granada para la Agenda Digital Europea y la propia Agenda Digital Europea tienen presente la importancia de la reutilización de la información del sector público dentro de sus estrategia a 2015 y 2020 y la incorporan reiteradamente dentro de sus acciones y articulados. Dentro de la estrategia europea alrededor de los datos abiertos, y fuera del marco legal, destaca el Informe MEPSIR que supuso un gran impulso y que se realizó poco después de la publicación de la Directiva 2003/98. El informe MEPSIR incorporaba una metodología para la medida de la reutilización de la información del sector público y la comparación entre los diferentes países de la UE.

A nivel nacional se incorpora la reutilización de la información en el sector público en el marco legal a partir de la Ley 37/2007, de 16 de noviembre, sobre reutilización de la información del sector público y de algunos de los contenidos de la Ley 56/2007, de 28 de diciembre, de Medidas de Impulso de la Sociedad de la Información. Igualmente, la Ley 19/2013, de 9 de diciembre, de transparencia, acceso a la información pública y buen gobierno, incluye la obligación de publicar de manera activa datos sobre una serie de temas de interés. A nivel del Sector Público estatal además aparece el Real Decreto 1495/2011, de 24 de octubre, por el que se desarrolla la Ley 37/2007, de 16 de noviembre, sobre reutilización de la información del sector público. Recientemente además, se aprobó la Norma Técnica de Interoperabilidad de Reutilización de recursos de la información mediante Resolución de 19 de febrero de 2013 de la Secretaría de Estado de Administraciones Públicas. En el ámbito de las CCAA también se está comenzando a desarrollar legislación al respecto dentro de normas sobre gobierno abierto, participación y transparencia.

Con estos antecedentes, el Gobierno de Aragón, mediante Acuerdo de 17 de julio de 2012 ordena el inicio del proyecto de apertura de datos públicos, en cumplimiento de la Ley 37/2007, de 16 de noviembre, de reutilización de la información del sector público. Con este Acuerdo se da cobertura jurídica para comenzar con la apertura de datos dentro del Gobierno de Aragón.

 

Experiencias



Como se ha dicho, Open Data es una iniciativa global que despega gracias a las iniciativas de Estados Unidos y Reino Unido a partir del año 2009. Desde ese momento existe un desarrollo internacional con numerosas experiencias, por señalar algunas se pueden mencionar las del Banco Mundial o la de Naciones Unidas.

En España existen numerosas iniciativas entre las que se pueden mencionar, a nivel nacional, el Catálogo de Información Pública de la Administración General del Estado como elemento más visible del Proyecto Aporta. A escala autonómica existen proyectos como los de Datos Abiertos Andalucía, el Catálogo de datos de Asturias, Dades obertes CAIB (Baleares), Portal de Datos Abiertos (Junta de Castilla y León), Datos abiertos gencat (Cataluña), Datos Abiertos de Castilla la Mancha, Open Data Euskadi, Portal Abert@s de la Xunta de Galicia, Dato Abierto Rioja y Open Data Navarra. A nivel local se encuentran las experiencias de algunos Ayuntamientos comoe Badalona, Barcelona, Gijón, Lleida, Terrassa y Zaragoza.

Para mayor información, el conjunto de iniciativas Open Data alrededor del mundo está resumido por la Fundación CTIC.